¡Hola!
Somos Neil y Bridget, y nos entusiasma seguir a Dios para hacer crecer nuestra familia mediante la adopción. Nos conocimos y empezamos a salir en la universidad como no creyentes, pero Dios, en Su misericordia, nos salvó a los dos y transformó nuestras vidas y nuestra relación. Llevamos 13 años casados y tenemos cuatro hijos maravillosos. Cuando iba al instituto, Bridget sentía una fuerte atracción por la adopción y creía que algún día se dedicaría a ello. Una vez que se hizo cristiana, ese deseo cobró más sentido, pues ahora reconocía que Dios la había adoptado. En nuestro primer año de matrimonio, empezamos a hablar de la adopción para hacer crecer nuestra familia y seguir el ejemplo de Dios. Creemos que tenemos más espacio en nuestros corazones y en nuestro hogar para otro hijo. «Cuantos más seamos, mejor» ha sido una frase resonante mientras hemos recorrido este proceso, solicitando no sólo otro niño para nuestra familia, sino también a ti. Estamos ansiosos por darte la bienvenida a nuestra vida, con la firme convicción de que siempre hay más sitio para otro asiento en la mesa y otra persona a la que amar.
Participamos activamente en nuestra iglesia y nos rodea una comunidad fuerte. A menudo abrimos nuestra casa para cenas o fiestas festivas, encontrando una gran alegría en compartir una comida con nuestros seres queridos. A menudo hay un puzzle en una de nuestras mesas, un partido de fútbol en nuestro patio delantero y música de alabanza sonando en nuestros altavoces. A nuestros hijos les entusiasma añadir un compañero de juegos a su equipo, y sabemos que ganar un hermano es un amigo para toda la vida. Rezamos por vosotros en este viaje y consideramos una de las mayores bendiciones de nuestra vida caminar a vuestro lado.